Sembrando Genialidad: Desarrollo de Talentos para un Perú Innovador

Buenas tardes. Permítanme empezar con una pregunta: ¿cómo es la infancia de un genio? ¿Dónde se despierta esa chispa que puede transformar una vida y, por qué no, el futuro del país o del mundo?

Para responder estas estas preguntas, voy a referirme a mi experiencia.

Años atrás, mi historia comenzó en un pequeño pueblo de Cusco. De niño, era feliz saltando entre las piedras para cruzar ríos, explorando las montañas por los caminos incas o jugaba entre las ruinas de mis antepasados. Vivía rodeado de la naturaleza que despertaban toda mi curiosidad. Pero mi vida cambió, como suele cambiar tantas vidas en nuestro país, y fui llevado del campo al bullicio de la ciudad. Allí, en las aulas de un colegio en san Miguel, tuve la suerte de cruzarme con maestros que, más allá de las fórmulas y la disciplina, me inspiraron una vocación. Uno de ellos, Raúl Rivera, quien era Físico, nos develó un secreto que cambió mi vida: la naturaleza es el laboratorio más complejo, para el aprendizaje. Así, como otros niños, no estudiaba para aprobar, sino para saber más… cada día era una aventura, un reto. Y ese amor por el conocimiento es el primer destello de genialidad con el que todos nacemos… y que aún llevamos dentro.

EL DESPERTAR DE LOS GENIOS. ¿Uds., saben cuál es el % de genios en el mundo?

Los estudios realizados en Uruguay 2018-2019 y España 2025 muestran que cerca del 2% de la población nace con capacidades excepcionales. Si china tiene 1,400 millones, ósea tendría cerca de 30 millones de genios. Si en el Perú somos 34 millones, existen 700 mil de genios (as), para quienes, en Perú, no existe un programa integral para potencializar estos talentos, y quienes los tienen la suerte, muchas veces son encauzados únicamente hacia las matemáticas, el arte o la música, la literatura. Pero, ¿qué pasa con aquellos que sueñan en la tecnología, la ciencia, la ingeniería y desean innovar? ¿Por qué hay niños a quienes les gusta desarmar las cosas? Nada es casual, necesitan deconstruir para crear.

Mi idea es formar genios en la naturaleza mediante talleres de robótica, diseño 3D, Programar videojuegos, programación de robots con Arduino, IA, con talleres Agrícolas, de energías renovables con paneles solares, armar molinos de viento, la extracción de agua de pozo; o investigar cómo es que de un cerro nace un manantial, explorar una cueva de murciélagos, conquistando la cima de los cerros o ruinas… investigando nuestro pasado, que cada niño descubra su norte. Hacer un campamento y fogata en la naturaleza. Es decir, que los niños regresen a la naturaleza, y en ese entorno libre puedan volver a correr, saltar las piedras de la vida: asombrarse del milagro de la vida…respirar el aire limpio y tentar su curiosidad, potenciar su atención y concentración. Despertar hacia un propósito, un sueño, y quizás una pasión…y que, al morir el sol, duerman soñando en volver; desarrollar sus habilidades a tiempo, hay edades claves para despertar sueños, ya que muchas veces, nuestros sistemas educativos no suelen brindar. La infancia es la etapa de oro, según la neurociencia. Lo que se siembra ahí… se multiplica. Lo único que crece solo, son las malas hierbas.

EL PODER DEL ENTORNO NATURAL

¿saben Uds., qué es lo común entre los genios?

Si revisamos la infancia de Newton, Da Vinci, Tesla, Einstein, Steve Jobs, Elon Musk, etc., o de nuestro Pedro Paulet, todos tienen algo en común, vivieron rodeados de naturaleza, explorando campos, mirando el cielo y quizás preguntándose el porqué de las cosas. Muchos de ellos fueron diferentes: hoy diríamos, algunos tenían autismo, otros con TDAH. Pero compartían algo más allá del diagnóstico: vivieron infancias libres, llenos de estímulos sin el ruido de la ciudad, y encontraron en la naturaleza el laboratorio que los despertó su curiosidad e impulso su pasión para estudiarla, descubrir y crear aquello que no existía. Las cosas se crean dos veces, 1ro en la mente, con imaginación; y, luego en la realidad con creatividad y mucho trabajo.

SI bien no tenemos esos premios nobeles de la ciencia, pero como en cualquier parte del mundo tenemos el privilegio de ofrecer entornos extraordinarios: espacios en la naturaleza. Una costa llena de secretos por descubrir, la sierra con nevados, ríos, lagunas, manantial, cerros y más ruinas por explorar y una selva aun por descubrir e investigar. Allí donde los niños pueden despertar a sus sueños. Nadie ama lo que no conoce.… indagar los secretos de naturaleza, lejos del ruido, del celular y el concreto.

FORMACIÓN INTEGRAL Y DIAGNÓSTICO PERSONALIZADO

¿Como podemos seleccionar a los genios?
Para evaluar a los niños genios que podrían participar de esta experiencia es importante una alianza con Mensa, organización mundial que congrega a personas de alto coeficiente intelectual. Con ellos podemos brindar un diagnóstico y evaluación del talento de cada alumno, un programa de enriquecimiento en la naturaleza y desarrollar el potencial de cada niño genio. La idea no es instruir, sino brindar experiencias y transformar vidas. Ayudarles a descubrir sin límites y a soñar…en grande.

¿Como aprenden Los genios? aprenden de todo y de todos, tienen hambre de estímulos, de experiencia, información, de errores y viven intensamente cada reto. Recuerdo que había un pedazo de torta y mi hermano mayor fue corriendo a traer el cuchillo para corta. Pero mi padre dijo “está bien, jueguen yan ken po. El que gana, corta la torta, pero el que pierde, escoge primero. Eso no lo olvido nunca, la convivencia es clave. Para ser equitativo, hay que pensar en el otro
Así, la idea es formar grupos de experiencias: “Curiosos” (6-8 años), “Creativos” (9-10 años), “Aventureros” (11-12 años) y “Exploradores” (13-15 años), con actividades que van desde sembrar y cosechar semillas de hortalizas con sus manos, hasta crear robots agrícolas, talleres de ajedrez con un robot que juega ajedrez, talleres de paneles solares, de cerámica, desarrollando plantas que generen electricidad, ver ardillas en su hábitat natural; explorando la cima de los cerros o el infinito con un telescopio.

CAMINOS HACIA EL FUTURO

Después de más 30 años de experiencia enseñando robótica, formando más de 10,000 niños y jóvenes universitarios, de los cuales he tenido el privilegio de formar a un 5 % de genios y que hoy están en universidades nacionales y extranjeras, siguiendo carreras de ingeniería, emprendiendo proyectos, y dispuestos a regresar y transformar nuestro país.

Los genios son creativos hasta en hacer chistes. ¿Recuerdo que, pasado la pandemia, salvador, uno de mis alumnos me pregunto, “Edy, sabes por qué el Covid 19 no puede ser chino? “Porque nunca un producto chino dura tanto.

La genialidad no es exclusiva de otros países, no es un privilegio de grandes metrópolis. Están aquí, en nuestros niños. Sólo necesitan espacios donde puedan descubrirla y desarrollarse. El reto como país, es abrir más puertas…volver a la naturaleza, sembrar más curiosidad, abrazar más talentos. Sospecho que un país que invierte en sus genios hoy, cosechará innovación, emprendedores, desarrollo y bienestar en el mañana.

CIERRE INSPIRADOR

Por eso, les invito a imaginar un país donde cada niño, sin importar su origen ni condición, pueda vivir su propia revolución del conocimiento. Donde la genialidad se valore, se nutra, que florezca, de frutos… y se celebre. Donde cada campo sea un laboratorio, cada taller sea las semillas de sueños tan grandes como nuestras montañas. Ese es el país, el mundo que podemos construir.

Muchas gracias.